lunes, 30 de mayo de 2011

No hay caso

las uñas despiertas imposibles los sueños a su hora justa
por la noche
cerrar los ojos
y serenamente dormir
imposible
la serenidad
alcanza la punta de mis uñas
despintadas
aleteantes frente al teclado
autorreferencia espacial del tema del poema
este de hoy
hay traba otra vez
es extraño saber cuál es el motivo
y no poder resolverlo
ni el dolor ni el amor me escriben
necesito una dosis de despertar
de excitación vital
órganos internos danzantes
búsqueda de la sangre
pinches
lo que sea
pero nada extremo

las palabras son niñas delicadas
perfectamente dispuestas
sin arrebatos
sutiles
pescaditas
del viento
del sexo en todo caso
de nada que me robe
que me vuelva piedra
no hay caso
si no hay espacio
la palabra no circula.

la virgen

a pesar del vestidito naranaja nadie le prestaba atención. se esforzaba la pobre muñequita con esos botoncitos en el escote. pero nada. sólo emoción. sólo grandeza. solo loas a ella tan tanto. pero nada de nada. en definitiva. che.

domingo, 29 de mayo de 2011

Temporada de mandarinas ( o Qué lástima que insististe con eso del amor. La hubiésemos pasado tan bien)

   
    No hace frío como cuando éramos chicas y nos poníamos dos pulóveres para ir al colegio. Y sufríamos en ese patio descubierto donde teníamos que formar. No nos permitían ir con medias largas (cancán) de lana. Sólo de esas finitas que no se ven. En ese entonces quise agitar una sentada para reclamar por nuestro derecho a no pasar frío, nuestro derecho de mujeres obligadas a usar pollera. No hubo eco. Con ganas.        
    Sólo de grande tomé conciencia de lo cerquita de la dictadura que estábamos. Todavía subsistían alevosamente - hoy lo que queda, se camufla - varias prácticas fachistas, cerradas, ultraconservadoras en los colegios. Sufrían los varones una persecución constante por el largo del pelo. Sufrían. Mi hermano se hacía un “dobladillo” en el pelo con clips. Mi hermano que iba a una escuela de machos. Un industrial. Pelo corto los hombres. Pelo atado nosotras. Por Dios, no dejes nada suelto, nena. Ni los pelos ni las piernas. La medida de la pollera debajo de la rodilla o nada. Nos sometían a un exámen periódico, minucioso y personalizado, para constatar que la pollera cubriera las rodillas. Recuerdo los dedos de las preceptoras sobre mi piel. Midiendo. Atropello. A nosotras creciendo. A la libertad de esas piernas - desde su raíz, más bien - que estaban buscando pista. Era por eso, nena, por eso. Era también la clausura de la única línea para fugar de ese uniforme, que nos transformaba en horribles. Sobre todo a las tragas y feas. Como la suscripta. La posibilidad de cortarse la pollera era la prueba de que no éramos tan bobas, ni tan feas, a pesar de ese cuerpo que todavía no asomaba del todo, a pesar de esa cara de nena que se transformaba como podía. A pesar de los libros. También nos gustaba bailar. También empezábamos a pensar en coger. Yo era de las pocas habilitadas expresamente en la casa. Nadie se enteró. Qué lástima. Las reglas del colegio hacían su trabajo. Te quitaban la posibilidad de contarlo - contarte - sin tener que usar palabras. Sin tener que sorprender a nadie en el boliche, el fin de semana. Ah, mirá. Había mujeres creciendo debajo de esa pollera. Larga pollera. Oh, paradoja de la calentura si las hay. Me fuí de tema. O no. Hablaba del frío, de la represión del cuerpo y del sexo que todavía no nos animábamos a buscar solitas. Y así disfrazadas íbamos por la vida jugando esa doble faz de buenas alumnas y cabezas podridas (cuerpos deseantes) que nadie veía. Algunos sí. Pero qué lástima que insististe con eso del amor. La hubiésemos pasado tan bien.
    Ahora ya no hace tanto frío como entonces. Ya no hay dos pulóveres. Y hoy se llaman sueters. Ahora salimos de abajo de la pollera. Como el lobo. Capaces de dejar atrás el disfraz impuesto. Nos costó años, en muchos casos. Volvernos libres. De elegir el largo y las palabras para decir: Yo quiero.


sábado, 28 de mayo de 2011

Leer en los rincones, de madrugada


En tiempos de sólo chino. Buscando espacio. El teatro parecía lejos. Yo hacía del nido trinchera, barricada. ¿Es pretencioso?
La voz femenina que (se) lee, que se hace poema, es siempre revolucionaria.
¿Sí?
Si.
Y en el silencio de la madrugada leer en voz alta, al azar - y esto no es romáticismo señoras- es una antídoto infalible. Quisiera ir en busca de muchxs lectores de madrugada, en los rincones de donde sea, a ver qué dicen...
He allí mi voz en tiempos puérperos (adoro esa palabra. otro tema).

.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Caza de putas

Puta: mujer deseante que tiene la osadía de no ocultarlo.

Mujer: por putanear se te murió el hijo. La prensa insiste en insinuar eso sobre la muerte del hijo de Juana Viale. La sociedad insiste en señalar, siempre que puede, al deseo de la mujer como la causa de todos los males. Váyanse a la mierda con el machistoidismo explícito o camuflado. Se sigue persiguiendo a la mujer que peca. Es así. Les encanta señalar putas. También a muchas mujeres les encanta. Se sienten bien. Limpias. A salvo. Y tienen razón. Es bastante más seguro ser buenita, caserita y esas cosas. La revolución no tendrá tu cuerpo a favor. Pero vos vas a estar tranquila, Mabel. Ser puta es ser deseante. Y no ocultarlo. Dicho así, es ser molesta. Es meterle un dedo en el orto al Sistema. Literalmente. Estas palabras suenan antiguas. Y lo son. Pero todavía no son carne, ni de lejos. La única carne es la de los cuerpos que piensan y se mueven diferente de lo que la norma indica. Esa es la carne que se caza. Todavía. Ahí, caza de putas. En tu familia. Caza de putas en tu oficina. Seguro.

Vomitar mariposas

Golpe seco y a otra cosa
mariposa
sin alas
ya
desnutrida mariposita silvestre
probando hasta dónde
tu vuelo llega
a correr
queriendo hundir la nariz
voladora
que te queda
sana
en el mullido almohadón
de antes
redondo
oscuro
mariposa
hasta dónde llegás
digamos
de alto
digamos
de largo
no te veo
no te huelo
chiquitita sos
mi querida
natural.

El pato de Benicio sonó solo.



Estoy en el living y escucho claramente el pato de Benicio. En su cuarto. Me asusto. El pato sonó solo. Es la segunda vez. Me levanté sin dudar y fui a buscarlo. Fueron segundos bravos. No fue rápido. Estaba en el estante más alto. Tuve terror de no alcanzarlo. Me subí en el canastito de mimbre. Lo alcancé. Rapidamente, lo agarré. Lo tenía entre mis manos. Me lo traje para acá. Lo apagué. El botoncito estaba en el medio entre el on y el off. Lo pasé del todo al off. Y después tomé coraje. Me armo en la adversidad (guau tia, diría Elu). Tomé coraje y lo prendí. Tomé más coraje y le abrí la boca. Ysonó. Ahora que lo escribo me asusto otra vez. Pienso por qué sonó antes, si no abrió la boca. Hoy llueve. Me contesto lo que me contestaría él. Y me tranquilizo. Traigo la palabra de las personas/los seres humanos que tienen la obligación de no tener miedo y levantarse de la cama pase lo que pase. Pobres. A mi hijo le voy dejar que tenga miedo.

martes, 24 de mayo de 2011

Blancanieves o ¿Hay un rincón oscuro?


¿Hay ahí un rincón oscuro

para poder

abandonar la cabeza

sentarse a tomar

dar vuelta los ojos?

Un refugio

para jugar con

los conejos

mansitos.

Me arrastro

yo de niña

Alicia

me arrastra

la serpiente

la manzana

la bruja.

Quiero ser

Blancanieves.

La bella

durmiente

la rubia que gana

al final

por una vez.

-¿caperucita? otro tema-

¿El asunto del príncipe?

Ah, eso no ...

Pero

claro, me tienta

correr

hacia el bosque

como loca

heroína

huyendo de todos

sambullirme

en alfombra

de plantas

adorada

entre hombres

enanos.

.

Una vez. A morir. En asamblea...

Me encanta tener que retractarme. Decir tenés razón. Y tener que volver sobre los pasos de mis ideas para correr las paredes de mi cabeza. Cuánto más las tenga que correr más me gustan tus ideas. Al revés, es viceversa. Cuanto más igual a mí, menos me pega. Me gusta que tenga que cerrar los ojos para leerte. Para escucharte. Me gusta tener que pedir que me lo repitas una y otra vez. Decir que no te entiendo. Decir que no es asi. Desplegar mi argumento y que rebote. O se enmarañe con otro. Se pelee en un barro inentendible. Que haya que volver a repetir todo una y otra vez. Que nos matemos. Que hablemos alemán y japonés. Pero que nos quedemos en la silla frente a frente. En una ronda. Hasta que encontremos las señas. Los dibujos. Para poder decir que no. Que si. Que no. Quiero tener que morder las palabras. Las razones. Quiero que tengan peso cuando se muevan con las tuyas. Si no, no tiene gracia. Por eso, que se vengan los tiempos de política. Pero que para cuándo un debate general. Uno de todxs contra todxs. Una vez. Como fiesta. Ceremonia. Como misa. De puertitas cerradas. Pero quiero que sea a morir. En asamblea...

lunes, 23 de mayo de 2011

El deseo (que la pena se muera, por fin, como motor)

Con el deseo
en la punta
de la cabeza,
ahí donde se ubica el norte,
el horizonte,
la utopia,
ahi
en esa punta clavar
el deseo y después
que todo marche
detrás
a su ritmo
a la sombra
del deseo
nuestro cuerpo
nuestro amor
nuestra venganza.

Nada de lo dicho permancerá
si se le opone
cada paso medido será
con esa vara
(yo lo decido
yo me lo impongo)
hacer que el deseo
se plante por delante
de nosotras
de nuestros escondites
donde la culpa late
y late también
la mala entraña
mamada o adquirida
por eso de tener que odiar
a alguien.
Que la pena se muera
por fin
como motor.
Y dejemos de insistir
con que nos duela
para poder decir
somos poetas.

sábado, 21 de mayo de 2011

La negación del rechazo

¿vos a qué te referís con
que no
que no
que no
que no?


¿En qué sentido lo decís?


Podría ser que en realidad hubiese algo que no asumís, una especie de adoración hacia mi persona, mi pelito, mis sonrisas que no podés elaborar en tu estructura.


O tal vez, te da miedo decirme que soy tu dueña. tu señora, la dama alegre de tus mañanas, una especie de rubia presencia celestial que te baña tan por adentro el corazón que te da pudor.


Ah, quizás cuando todo indicaría que ni te das cuenta que estoy parada al lado tuyo, es tan sólo una estrategia para no derretirte en mis bellezas, para no tener que desmayarte con los ojos abiertos ante el sólo destello de miel de los míos.


Aunque en realidad por qué privarte de esta niña silvestre...


Salvo que
cuando chiquitito hubo una maestra con la piel de seda como la mía y te dió culpa quererla más que a
tu mamá.


Trauma y


no me ves
no me olés
no te quedás mudito ante mis versos
aplaudiendo rojo de pasión
verde de espanto
ante el deseo lacerante
que te deja
prisionero.

La luz

sentada en el laguito
tibio
de las ranas
pienso
recuerdo
cuando era
buena.
vos me admirabas
soñabas con caminar
conmigo
en una plaza.


yo era linda.


ahora sólo las ranas
y estas piedras que duelen
un poco.
ahora la amargura del mal trago
la luz del baño
el colectivo que no me gusta tomar
el frío de sólo tres vasos
el insomnio
el hambre
ausente.


el otoño
negro
abre y cierra la puerta
diariamente
hay un segundo
un cruce
con el espanto
y sus raíces
instantáneas.


me parte el alma eso que no voy a decir
porque me la parte
y la necesito
a salvo.


rehén
soy
de las palabras
bien trenzadas.
la perversión
es una señora
que te compra
cuando sos niña
y escribís poemas.


ser niña y escribir poemas es algo imperdonable en una casa de familia, las niñas deben querer ser más decentes, más madres, menos rinconeras.


en los rincones
se encuentra
el amontonamiento de sueños
los ruegos
las esperanzas
de no crecer.


sentía nostalgia a los doce años.


había ojos por todos lados.


hoy es el laberinto frío de pestañas marroncitas el que me coce la boca.


hoy la cabeza se me va contra las paredes.
adentro gruñe algo innombrable.


(ser mujer y poeta es algo imperdonable en una casa de familia)






martes, 17 de mayo de 2011

A los brazos. Impunemente.

el agua
se me anuda
en los brazos
no los extiendo
no los entiendo
tal vez ya no
sean
los mismos
antes
callosos
ahora
mirando
a solas
los dos amantes
separados
perdidos
entre sí
pero
las manos
se encastran
se conversan
cierran
el hueco
que traba
la puerta.

lunes, 16 de mayo de 2011

Si has dicho
Has nacido
Una y otra vez
En cada letra
Multiplicada.

PANFLETO: NI AMO, NI PATRÓN, NI MARIDO.



NI AMO NI PATRÓN NI MARIDO

como siempre ha sido

será

así

aunque haya máscaras

y afinidades

estratégicas

la verdad empuja

aunque sea en movimiento

aunque sea o no sea

y sólo esté

sonando adentro

una campana que marca

el horario en que renovás

sin claudicación posible

las paces con tu libertad.

Discutiremos

amigas

si esto

si aquello

de la identidad

del feminismo

de la acción precisa

o conveniente

pero

no habrá

jamás

un alguno

un nadie

un insolente

que se atreva

a cerrarnos la boca.

sábado, 14 de mayo de 2011

El miedo viene de atrás.







Me hubiese quedado toda la vida adentro del árbol. Por lo menos un rato largo. Era el hueco perfecto, tibio y acolchado. El abrazo del mundo. Sentí que estaba a salvo. Cerrados los ojos sin remedio, le ofrecí mi cuerpo para que se sintiera más árbol y no tan tronco con ramas y hojas. Esto es soberbia quizás. ¿Quién soy yo para decir que el árbol me necesitaba? Nadie. Como siempre que nos ponemos en el centro de la frase se acciona la alarma que dice que así no está tan bueno. En el centro nadie. Y en este caso, el árbol que me abrazó furioso era también un gato que reía. Los gatos que sonríen y tienen pelos son gigantes como árboles. Y ya daba lo mismo, yo ahí adentro estaba niñita y soleada.

Llegado ese momento, no fueron necesarias las púas, los odios, las cuchillas que guardaba en la cartera. Por si acaso. Por si el lobo. O la bruja de siempre. Pero no siempre estoy así, protegida. El miedo viene de atrás. Del pasado. De lo oscuro. No es mi culpa. Es mi trabajo cotidiano. Vagar hasta ser abrazada por árboles, por gatos. Es árdua la tarea y debe ser sutil el movimiento de mis ojos. Pasar desapercibida. Estar afuera de la guerra, de la persecución artera. Rescatarme y por fin saber que aunque venga el que venga a tirarme los pelos, a mi ya no me toca. Me convertí en hazaña.

Una pregunta y un paréntesis (¿largos?)




¿sabés qué es un terraplén,

un vicio sin resolver,

una montaña de nuditos para besar,

y esta sensación de espera,

que me añeja las rodillas?



(el viento es un caballo blanco

que nunca se detiene

tan blanco y suave

que cuando te pasa cerca

sólo podés cerrar los ojos

y rezar)

El cuerpo empieza afuera

en el costado izquierdo de mi cuerpo
en mi parte material
concreta
siento la presencia
y la nombro y la exorciso
se asoma desde la misma ventana
desde donde el perro gruñe
¿los estaré confundiendo?
el cuerpo empieza afuera
desde afuera hacia adentro
arranca en la pielcita
se continúa en músculos
la carne
nos hace más estables
nos permite pararnos
o hacernos un bollito
en la cama
se contrae o expande
y esta palabra carne
es visible y palpable en la lengua
en las yemas de los dedos
atada
la sangre corre
adentro
más adentro
como alimento o riego
roza la piel a veces
o surca
ya
más lejos
más lejos del afuera
en el cuerpo impenetrable
un susurro
ahí
no llega la sensación
ninguna
¿algún eco?
intra muros
la imagen se oscurese
desdibújase
derrámase
no hay tejer ni tener
es allá lejos
adentro
nuestro
donde
habiendo nacido nuevamente
quizás
habita dios.

miércoles, 11 de mayo de 2011

El peso justo de dolor

Debe ser esto
lo de andar sin brújula
sólo una brisa
en la espalda
en el pecho
nada de río
sólo arroyito
me volví
un instante
profundo
y sin estrellas.

Es que quietita
la piel
en el vacío
de la habitación
en este hueco
mudo
en las piernas cubiertas
trenza
los nudos
las enredaderas
silenciosas
que permiten
que florezca
la tristeza.

¿Qué te pasa Novia mía?









¿Y qué te pasa con el miedo ahora que es de noche y parece que no quiere amanecer nunca más?


¿Qué decís de toda esa furia de loca que te viene del estómago inmanejable y encendida que hoy aplacás facil facil para irte a dormir al rincón?


¿Qué te pasa corazón, novia mía, distante nubecita algodonada, compañera estrellada, luna del desierto?


Ay, si vos supieras reina gitana que el día que agarraste el camino dificil todos los príncipes cayeron a tus pies, pero vos ya estabas demasiado volada


y fue tarde


para el viento


y los sueños de familia.


A caballo de vos misma, mi querida, avanzás y te quedás aqui y ahora que te hace bien y te gusta


tanto


como correr


ya no tanto


aunque quedó un reflejo


de porcelana


en tus ojos.

El primer poema

Sentada en la sillita de mi hijo. Pequeñita. Cómoda. Sentada a su mesa diaria, como una usurpadora, me preparo para pasar la noche ahora que es de madrugada y mi niño duerme. Y hoy duerme casi por primera vez en otra casa. No tan lejos. En esta mesa de mi niño decido volverme niña. Me siento en la sillita y me invocó, desde aquella lejana tarde en que escribí el primero de todos. El que guardé como botella al mar. Aquella nena triste se escondía detrás de las puertas. Como ahora. Y escribía:




La luna redonda





La luna redonda se fue a volar


y las estrellitas la llaman ¡MAMÁ!


La luna redonda no puede volver


pues hace un ratito se largó a llover.


Una palomita la ha ido a buscar


y la pobrecita no puede volar.





Una nubecita paró de llorar


y enseguida el cielo empezó a aclarar.


Y la pobre luna ya pudo volver


En es momento paró de llover.


martes, 10 de mayo de 2011

Apuntes, líneas muy gruesas sobre violencia contra la mujer.


en el espejo tratamos de ver
eso que los demás dicen
de nosotras
mujeres
mujeres
mujeres
es siniestro el comportamiento
de ciertas palabras
de ciertas miradas
camufladas.
la violencia está
y la frase esa de
"se la buscó" es en un punto tan cierta como el "algo habrán hecho". y sí, urondo era un cuadro montonero y las mujeres somos molestas. y cuanto menos o más "mujeres" más molestas.
o sea
si si si

cada vez que te le parás a un gallito adelante corrés riesgos
como cuando te la parás adelante a un cana

qué va ser
es así
así?
ay, qué exagerada...
ay, si es un chiste...
no, mabel, no te rías más de ese chiste

la sociedad entera, en cada voz que habla de la "gente", trata de señalar un culpable individual para poder respirar. nos encanta hablar del "país" pero todo se resuelve señalando (con el de acusar) lo particular unicamente. toda la culpa a uno y el resto miramos los pajaritos. en esta lógica el análisis se termina con que el pato fontanet mató a los pibes y él salvará las culpas de todos los rockeros incediarios. y el marido de aquella es enfermo golpeador, asi que hace la denuncia y todos estaremos a salvo.
viene siendo asi.

preferimos no pensar

de qué viene el asunto.


a la mujer se le pega por mujer.


no es la razón primera que el chabón esté enfermo ( en estas líneas no me interesa el sujetito, si tiene una neurosis zarpada que no puede resolver, si cree que eso está bien, si es un hijo de puta. ese es el eje que ya conocemos).

a la mujer se le pega porque transgrede la norma.

porque molesta.

porque interpela.

porque no sólo entrega la manzana del pecado. sino que se la quiere comer primero.

porque no agacha la cabeza.

porque deviene y la estructura conserva.


¿ahora hay más mujeres golpeadas? pues puede ser. seguro.
Porque hay más mujeres libres, y el mecanismo de control es el machonguito medio pelo que no se las pueden fumar. Y la licencia se la dió la familia argenta que lo crió -de mínima-cada vez que se rieron de que la mamá tenía que lavar los platos o asumieron que la nena podía ser dicha putita por coger con el novio.


y así.



nada profundo he dicho.
nada nuevo.
todo a trabajar y a pensar.

simplemente en las mesas de las casas de familia, en la calle hay mucho machito levantando la voz. demasiados.

y con los críos cerca aprendiendo a decir puta.


(ahora habrá que reflexionar sobre un mujer en el poder real por primera vez)



apuntes che.

líneas muy gruesas.

cuando quieran conversamos.



ta luego.

lunes, 9 de mayo de 2011

Feas, sucias y malas.





Todas las mentiras que me construyen existen. Y ni este ni ningún otro poema debe ser tomado como "confesional" porque vos y yo somos lo mismo. Si por alguna razón de todas las que te enseñaron todavía seguís creyendo que las fronteras son buenas, es tu tema. Existir no existen. No nacemos con estos cuerpos sectorizados y alambrados. No nacemos con fronteras. El cuerpo es el primer espacio tuyo sobre el que tenés dominio. Y si querés hacer de tu piel un manatial o un océano abierto no hay nada ni nadie que pueda impedírtelo. El viernes mi amiga poeta y su amiga bella me dijeron que no usaban corpiño. Me sorprendí. Yo tampoco. O sí, me traiciono cuando llevo a mi hijo al jardín. Soy madre: la mirada me empieza a pesar. Pero estoy alerta. Desarmarnos es un laburo. Tomar la desición de ser libres en el sentido más profundo, se suele tornar hostil y solitario. Vamos a bancarnos (¿y a disfrutar?) ser feas, sucias y malas. No hay otra.


Muchas veces nos lameremos los pelos

solas

y en rincones oscuros.

domingo, 8 de mayo de 2011

Ácido y mandarinas

A veces se pone oscuro y áspero. Filoso es pasar cerca de lo que quema. Filo de abismo, de aguja, de doble fondo. Y cuando sucede, cuando se pone así, desayunás ácido y mandarinas. Esta línea surreal es cierta y concreta. Hay un reflujo como una sombra de fantasma cada mañana posterior a una noche triste. Una marea que golpea la parte de abajo de tu cabeza, donde se coce con el cuello. Y se va. Y golpea. Y se va. Con esa acidez. De la tristeza de la noche. Que es una tristeza particularmente frustrante, suele no aplacarse con nada. Demasiado honda y severa. Ahí tenés las mandarinas, las frutas fáciles de pelar. Eso remedia. Esos pedazos de cáscara que salen de a uno, irregulares, inmanejables. Los que indefectiblemente huelen bien.

Vegetariana

abrirte la cabeza
en dos
como una almeja
una ostra
una palta
roja
caliente
carnosa
caliente
y oler
todo eso
que tenés ahí
que te compone
y te aluna
la parte de adentro
de tu cabeza
lamer los surcos
donde se alojan
las trampas
el amor
los imanes
que manan
atravesando
tus ojos
como una zanja
oscura
un espejo negro
dos ojos
cerrados
sin grietas
sin fondo.







sábado, 7 de mayo de 2011

Querido Diario.hoy escribo con la flora al sol

No sé qué pasó pero estoy escribiendo con el sol en la cara.Mi amiga poeta diría y eso qué? ella lo dice más dulce. Entonces aclaro va de diario y veremos en que deviene.pero este impulso de escribir cuando me da el sol y escucho los redondos y me acuerdo de cómo me reí anoche, del chabón que duerme en la calle y vive en la calle y entró al local y me decía que el secreto lo sabíamos los rusos, la cia, el y yo. y le creí. y charlamos un rato. y nunca supimos cuál era el secreto. después me dijo que lo del lesbianismo no era normal y se levanto claramente enojado. definitivamente las personas son más interesantes y más lindas en persona. capaz algunas no, esta vez tuve suerte. o sé mirar con ojo desconfiado esto de la web. okey. yo leí peor de lo que leo. porque yo-amigxs-si hay algo que sé hacer en la vida es leer en voz alta y bue, me asusté. aca viene la reflexión sobre la actuación y leer en la distancia de un espacio armado o en el espacio real del escritorio y el micrófono. me vino a buscar el taxi para ir a ensayar. con las maderas que encierran todo el cielo. dos horas de ficción. y la vida misma. brindo por la vida. hoy que escribo al sol.

un segundo

adentro


otra vez


afuera


relámpagos y esas cosas


dan miedo


dan ganas


intermitencias


y la noche


hoy (esa palabra) no huele a lo de siempre





sucede o no sucede





hambre


ruido


en las tripas


tremenda es


la fugacidad


y tremendo


el dolor ese


instantáneo


pinchando en la piel


en el espacio


entre mi voz


y no saber


nada.





¿dónde hay un espejo?





hoy


en esta madrugada


solamente


la realidad


armadita


de cada cual


buscar dónde


cómo


cuándo


el temblequeo


existe


y ya.





( a la mierda lacan, foucault, deleuze y la reputa madre que nos parió. así. sin más.)

jueves, 5 de mayo de 2011

Manifiesto contra el "Vos porque podés" (escribir toda la noche)







Esta noche no se duerme hasta que no llegue la luz. Cuando tenga niñera nocturna te lo escribo desde un bar, Mabel. Una lapicerita linda en una mano. Un whisky en la otra. Después un café. En jarrito. Y la libertad. Esta u otra. La impertinencia de hacer lo que se te canta. Sí, Mabel, porque puedo, porque puedo.¿Sí? O porque me bajé del bondi aquel que me llevaba al exacto lugar donde yo sería al revés. ¿Porque puedo? ¿Y es casualidad que pueda? Estoy a punto de manifiesto y me largo. Me lee buena gente y son pocxs. Cuando era casi una nena, aunque tuviera que madrugar (7.30 entraba a ¿adiviná dónde se entrá 7,30 mabel?),me acostaba muy tarde. Me gustaba entrarle al silencio de la noche y le pedía a aquel primero que me tocara las canciones. Y así entre canciones y porritos en la semana (guauuuu) igual nos levantábamos felices a laburar con tres horas de sueño. El tiempo pasó y me bajé del tren de las 7.30 y no porque pude sino porque lo decidí. Renuncié a los beneficios y me la morfé con arroz a cambio de libertad. De acción. De teatro. De poesía. De noche. ¿Qué hay gente que no podría elegir acostarse a las 6 de la matina porque se levanta a laburar a esa hora? Si, es cierto. Y ya cargo con bastante culpa pequebú que es materia de otros posteos. Pero los que no pueden, no son los que me señalan con el dedito diciendo, "vos porque podés". Los que lo hacen con rabia. Exigiendo casi que pida perdón, que no lo voy a hacer más. Los del dedito o se levantan tipo 9.00 o duermen la siesta. O los fines de semana se rascan a dos manos. O no hacen más que cumplir el horario del laburo y después a ver la tele. ¿Yo puedo? ¿O me la hago? En este momento son las 6.16 de la matina y mi hijo se despertará en cuatro horas. Ah, ¿y cuándo tenga que ir al colegio, eh eh eh? me gritan a coro. Y contesto, lo llevaré sin dormir lero lero... Y ya estaré más adentro de "lo mío" seguro. Decía, mi hijo se despertará en cuatro horas y me levantaré a hacerle la leche y a jugar con él. Feliz. Por haber hecho mi libertad hermosa de cada noche. Después me duermo una siesta. Ah, porque puedo. Y si, no soy obrera de la construcción. Pero vos tampoco, Mabel. Y comprás ropa en Zara o Rapsodia porque podés...

No hay vuelta atrás:Nosotras ya no somos las mismas.





El poder en manos de la hembra

por primera vez

nos empuja

contra el espejo

sí o sí

la muerte

dejó el deseo

de ella

al descubierto

esta hembra grita

sola ahora

hace y deshace

sola

bajo su mando

los machos

tironean

hordas de machos

la reciben y la aplauden

a ella

la que

por primera vez

empuña el arma

real.







lunes, 2 de mayo de 2011

hasta que pueda con este insomnio y el soliloquio rabioso de estas hojitas en blanco

voy a escuchar la canción que me arde

una y otra vez

de sostén

de aliento

de compañía

por querer estar sola y no

en estas noches somos las que andamos vagando entre las pelusas de la casa

lo que quedó del día

tipeamos compulsivamente

compulsivamente casi todo

hacer fuerza para no revolucionar

lo que no se sabe

hay miedo

en estas noches

hay esperanza

deseos

y las miradas de nosotras mismas

sobre nuestras espaldas

marcadas

por los dientes

del lobo.

reiteradamente lobo

diré

porque caperucita me pide que le diga

que le pregunte

que no entendió bien eso del costado del camino

que se comió a no se qué abuela

pero que si fué por amor

por deseo

no sabe...

no sé...

y dice caperucita que está ahí clavada en el instante de la niñez en el que le dijeron que aquel asunto no era algo bueno para ella.

que debía avergonzarse

pedir perdon

ella se quedó ahi paradita

y el lobo huyó

o lo mataron

el leñador lo mató

el hombre bueno que la cuidaría por siempre.

adentro adentro adentro

bien adentro

de la cabañita.

Los despiertos (o Amigos en la noche)

Desde el bunkercito, el rinconcito del departamento de Humahuaca donde escribo, busco la luna. No hay. Hoy no hubo luna y el aire estuvo demasiado denso. Volví a pitar un cigarrillo (después de la reunión con las maestras de Benicio). Y sí. Ahí se puso más liviano. Por un rato. Muy corto. Ultimamente me despido muchas veces en un día y eso hace nudos. Los recorridos de siempre se volvieron más nuevos. Dormí la siesta profundamente compensando el feroz insomnio de anoche. En la noche será el alerta. Será el miedo. Y la esperanza. ¿La esperanza en la noche? Será el silencio profundo. El tamizaje de los noctámbulos compañeros que van quedando. Ese aire a guetito íntimo donde algunos nos olfateamos (cabe la "o", y me pregunto por qué encuentro menos nenas rondando a estas horas). Yo sé que estás ahí escribiendo como yo. Vos o él. Pero hay alguien en el mismísimo instante en que yo trato de desenredar un verso, poniendo comas raras en algún lugar. Pero cerca. El tamizaje ha sucedido, sé que los cuerpos están horizontales durmiendo y que la energía que creo que circula va directo desde este bunkercito hasta donde sea que esté el pibe de las comas, el de los posteos apasionadamente sacados que me sube el ánimo o la chica que traduce a Levertov. Las gentes se duermen y los despiertos nos satelizamos a la distancia. A sabiendas o no. Celebro la historieta esta de la web. Esta inmensa y extrañísima posiblidad de saber con certeza que esa o aquel están entre letras ahora mismo. O en tres horas. La maravillosa posibilidad de saber cuándo esas letras salen calentitas. Ser la primera en leerlas. Ser la primera en escribirlas. Amigos intermitentes de la noche me salvan. La luna puede no estar. Están ustedes.

Caperucita se quedó pensando siempre cómo hubiera sido...



Hijas de Caperucita.

correr correr correr detrás de lo que nos sostiene. nos levanta. nos hace más sonrientes. más tetonas. armar algo que se convierte en realidad. bah, esa es la realidad, sabemos.



la presencia y la ausencia.


la intermitencia.


estar o no.


generar tensión.


dudas.


alimentar los egos y soltarlos.


hacer que sí. hacer que no.


la magia del misterio.


de lo que se sabe hasta ahí.


somos hijas de esa historia.


por eso el lobo casi se comió a caperucita.


Y caperucita siempre se quedó pensando cómo hubiera sido...

domingo, 1 de mayo de 2011

Fin del misterio

quiero brutal e impunemente

que el lobo aparezca de una vez

que nos coma a todas

juntas

brutal e impunemente

de una vez

a todas

que sepamos por fin

cómo huele

por adentro

de los pelos

y ya.

Putitas Peronistas II

no me pidas que te diga que no. no me pidas que te diga que sí. no me pidas que te diga nada. hoy que no encuentro ni una letra.



a pesar de ese desastre

me quedo acá y

cómo

me gusta

este instante preciso

en que me siento

acá

y soy

mi putita peronista

quiere decir

deseo digo hago lo que quiero

acá

en mi hoja en blanco

de la libertad.



y no me interesa si esto es un poema o deviene en prosa o narrativa o nada. mirá, mabel, hago lo que quiero conmigo, mirame con mi hoja, mirame. decía putitas peronistas. ¿qué querés decir con eso florcita mía de la madrugada?



deseante

la niña se levanta

entre sus espacios

sus grietas

busca su piel

llena

de ideas.



abre la boca

dice

pide

troca

trata

la realidad

con las palabras que le dieron

con el cuerpo

que le quisieron

robar.



recuperado

ese cuerpito

no es cadaver

es fiesta

de la niña

que salta como una monita

se hamaca

entre los pinos

y ladra

al oído

del lobo.
algunas gatas o perras

somos las que abrimos las puerta primero

y saltamos sin que nos pidan

tan sólo porque nos gusta

y sabemos

hacerlo

eso de saltar

y llorar

al mismo tiempo.
bestialmente impune quiero que el lobo aparezca de una vez


y me coma.


que nos coma a todas juntas


que sepamos por fin cómo


huele por adentro


de los pelos.




la histeria decían hoy y ese titubear


ese querer y no querer


eso es siempre querer


y no poder




debe haber realmente deseo para que haya histeria.


y ese deseo debe ser reprimido.


y eso no es de risa


y entinedo tu enojo


y entiendo tu maravillosa coartada


la del lobo.




ahi estabas vos


al costado del caminito


la niña tenía la canastita y todo


lo supuesto