miércoles, 10 de abril de 2013


sin darme cuenta, de pronto: son los ojos. es ahí donde la amenaza se planta hoy. en el centro, en el costado de los ojos. en lo que del ojo se usa para mirar. todo puede estar hecho de papel celofán. la realidad es absolutamente nueva. pienso en un agarre. el escritorio de mi analista. y mi cuerpo. también se siente leve. es un desmayo que se avecina y pasa. todo es nuevo. nada tiene más de cuatro años. es paz. pero nuevísima. puedo, si quiero, hacer un recuento de lo antiguo. son los libros. algunos familiares. y las amigas. algunas tan viejas como mis piernas. ¿es ahí donde estoy? en medio de la tormenta me acurruco y espero. respiro. pasa. pero hay ladridos a la distancia. el tren que pasa. y toda una otredad que se me niega. y que deseo. he ahí la cuestión. es por mí. todo es por mi cabeza. ¿de celofán?

martes, 9 de abril de 2013


rápido rápido que se acercan los tenebrosos, los malvados. rápido rápido a la madriguera. no salir por un tiempo. largo. está la cama lista. la almohada. la puerta abierta para el que conoce el pasillo.
desde la nueva versión poder observar el plano horizonte que deseamos, el claro futuro queriendo ser eso que no pudimos ser aún a pesar de tanto esfuerzo. tener esto entre las cejas es una cuestión de voluntad. y debe ser cumplida. un cambio no es una cosa boba. y el espacio entre aquella y esta también es historia. el tip tap tip de la máquina. los señaladores de mi hermano. el comentario en el pasillo. las visitas a la hora de la siesta. la mesa nueva. sobretodo esta mesa donde haremos letras. 

martes, 2 de abril de 2013

eso sí.


irme hacia adentro de mí a los adentros de los adentros, en los huecos internos, los rincones oscuros donde la sangre se arremolina y se prepara para partir en viaje circular, a dar vida. irme hacia afuera de mí, de mi piel, mucho más allá del aire que me rodea, de lo que alcanzo con mis manos, ir hasta tus ojos, hasta el otro lado del mundo. todo sin mirar.