martes, 20 de mayo de 2014


me planto en tu entrecejo
me decido a deshojarte
a desmembrarte
a deshilarte
la piel
la carne
el vientre
lo que sigue
lo que muerde
lo caliente de 
vos
en tu caída sobre mí
en tu embestida 
sos valiente sos
un alma derramada en
dos manos
una boca
una espalda de manteca
una sabrosa 
cazuela de
castañas 
en
almibar
son pavadas son piropos
redescúbrome en mi asombro de nombrarte
a vos
desnudo
en piel de seda 
color miel parece
parda
tostada
cruel
obscenidad de tu piel
tus intenciones
tus ojos las castañas son de ahí
esa sonrisa en la puerta
en la vereda de mi casa
esa llegada
primordial
esa revancha en un segundo
cuando entrás
y no 
y no
y no se habla
no se dice
no se nombra
no se explica
más.